Los nuevos datos conocidos sobre el mercado de la vivienda vienen a confirmar
que los visos de recuperación del sector rayan en el espejismo, como se ha apresurado
a denunciar la propia patronal inmobiliaria. Según los datos que dio ayer a conocer
el Instituto Nacional de Estadística (INE), el número de hipotecas constituidas
sobre viviendas descendió un 21,9% en 2009 hasta alcanzar los 653.173 créditos.
La jornada de ayer estuvo repleta de datos negativos. La concesión de hipotecas
se sumó a la violenta caída de los visados de obra, que bajaron un 58,1% durante
el pasado año. El número de permisos otorgados por los colegios de arquitectos fue
de 110.849, muy lejos de los 865.561 concedidos en 2006. Tanta cifra adversa suscitó
la reacción de la patronal del sector (G-14), que mostró su preocupación sobre el
futuro inmediato del sector. «No hay ningún aspecto que permita alumbrar esperanzas
de estabilización», se lamentó Pedro Pérez, secretario general de la organización,
en declaraciones a Efe.
La caída de las hipotecas resulta más suave que la experimentada el año anterior,
cuando el recorte fue de un 32,4%, pero supone el tercer ejercicio en que se registra
una evolución negativa. Tampoco presenta signos más positivos la tasa interanual,
que en noviembre se destacó como uno de los indicios de la «tendencia a la estabilización»
en que insistía la ministra Beatriz Corredor. En diciembre, la constitución de este
tipo de préstamos se redujo en un 1,3% respecto al mismo mes de 2008, frente al
repunte del 1,8% en noviembre, el primer aumento de este porcentaje en dos años.
Corredor ve estabilidad
La responsable de Vivienda, que compareció en Logroño poco después de que se conociesen
los datos, señaló que las cifras revelan que «se ha estabilizado la concesión de
créditos». La menor disminución en la concesión de hipotecas no resultó esperanzadora
para el G-14. A su juicio, se trata de una «suavización aritmética» que «no demuestra»
que el sector «esté cambiando». Pérez advirtió de que si el Ejecutivo hace caso
omiso de «los consejos de la OCDE sobre la necesidad de reactivación del mercado
y la absorción del «stock» de viviendas» las previsiones continuarán siendo «lúgubres».
Corredor, sin embargo, invitó a afrontar la situación con optimismo. Aseguró que
este es un «buen momento» para que las familias adquieran vivienda. A pesar de que
los datos aún no han conseguido remontar la senda de pérdidas que se inició tras
el estallido de la burbuja inmobiliaria, la ministra subrayó que tenía la sensación
de que se ha producido la «reactivación del crédito» hipotecario.
Fuente: http://www.abc.es
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