La profunda recesión del mercado inmobiliario desbordó finalmente las previsiones
de la Generalitat. El 86,5% de las 12.358 viviendas levantadas el año
pasado fueron de protección oficial, cuando el Departamento de Medio Ambiente y
Vivienda preveía que la proporción oscilara alrededor del 70%. El salto es enorme,
porque sólo un año antes el peso de la vivienda pública sobre el total era del 38,2%,
mientras que en 2007, cuando empezó la crisis del sector, apenas sobrepasaba el
10%.
Las viviendas perdieron el 10% de su valor durante el año pasado
El incremento de esta proporción se debe sobre todo a la caída del 55% en la construcción
de casas nuevas. La situación es dramática si se compara con 2006, cuando se iniciaron
más de 120.000 viviendas, es decir, 10 veces más de lo que se levantó el año pasado.
Pero el salto también se debe a que la Generalitat aguantó el tipo a pesar de que
las restricciones crediticias amenazaban a mitad de año con poner en jaque numerosos
proyectos de vivienda pública. En total, el Gobierno catalán puso en marcha 10.696
pisos protegidos, el 1,5% más que el año anterior, según el último boletín sobre
el mercado inmobiliario que elabora la Secretaría de Vivienda. Fue la segunda vez
en más de una década que el Ejecutivo rebasaba la barrera de las 10.000 casas.
El sector público fue el único que resistió el embate de la recesión. En total,
las administraciones dedicaron 347,8 millones de euros a las políticas de vivienda.
Durante el año pasado se incrementaron sobre todo las partidas para ayudas al alquiler
y a la rehabilitación y casi se agotaron los dos millones de euros presupuestados
para evitar los desahucios de familias por impago.
En el sector privado, en cambio, siguió la sangría. Según la Generalitat, los precios
siguieron cediendo. Lejos de moderar su descenso, en el conjunto de Cataluña los
pisos perdieron el 10,2% de su valor. Por zonas, en la ciudad de Barcelona cayó
el 8,1%, mientras que en el resto del área metropolitana lo hicieron el 9,4%.
Las compraventas de viviendas también se resintieron. Si en 2008 ya habían caído
respecto al año anterior, el año pasado volvieron a ceder el 26,7%. Los promotores
y los agentes de la propiedad despacharon 45.545 viviendas en Cataluña, por lo que
en la comunidad sólo se vendió el 10% del conjunto de España.
La caída de las transacciones y del precio se reflejó en la concesión de hipotecas.
Hasta noviembre, en Cataluña se otorgaron el 22,9% de créditos menos que el año
anterior. El importe medio también descendió, y de forma bastante brusca. La hipoteca
media de 2008 era de 165.838 euros, mientras que la de 2009 era de 128.533. Eso
se debe sobre todo a que los precios han bajado, pero también a que las entidades
financieras raramente cubren ya más del 80% del valor del piso.
La construcción, pues, apenas ve los brotes verdes que señalan otros sectores. La
producción interna se derrumbó el 20%, frente a la bajada del 12% de 2008, lastrada
sobre todo por la edificación de viviendas y de inmuebles comerciales. La rehabilitación,
en cambio, aguantó y retrocedió sólo el 3%.
Fuente: http://www.elpais.com
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